A las 0730 me recogían, desayuné y me recogió una furgoneta para llevarme a Sengiggi. El plan era una noche allí para conocerlo y al día siguiente coger el barco que me llevara de vuelta a Bali. No tenia nada reservado, ni sabia mucho de Sengiggi. Solo que era la ciudad más turística de la isla de Lombok. Había dormido muy poco… así que prácticamente todo el camino fui dormido. Me desperté y estábamos llegando. Estábamos en el puerto, le pregunté al conductor si había “cheap home stays” por esta zona. Me dijo que si, así que cogí las maletas y me bajé allí.
Eran las 0930, tenia que confirmar el barco de mañana, porque lo reservé con la vuelta abierta y me dijeron que tenía que confirmar la vuelta con 24 horas de antelación. Decidí primero dejar atado el barco y luego buscar un sitio para pasar la noche y poder dejar las maletas. Cuando estaba hablando con la chica del ferry, vi que me estaba apuntando para la salida de hoy a las 11, y le dije que era para mañana, entonces me confirmo que debía de venir mañana a las 1030.
Eso me dio una idea: y si me voy a Bali hoy?
Pros: hacia ya hoy todo el viaje hasta Bali, y allí pasaba el 28 tranquilo para volar el 29 por la mañana.
Contra: no veía Sengiggi.

Como suelen ser mis decisiones
Decidí ir a desayunar algo y meditarlo, tenía tiempo hasta las 1030 para confirmar el barco de hoy.
Por el camino pregunté en un par de “home stays” pero nada interesante. Pensé que esta decisión requería de un “watermelon juice” (que buenos que están :D) . Finalmente decidí coger el barco, seguir hasta Bali y establecerme en Kuta Beach (cerca del aeropuerto) para mis dos últimas noches.
El barco era un catamaran con capacidad para unas 60 personas, podías ir abajo en tu asiento o arriba en el techo “rooftop”. Abajo hacía un calor insoportable así que me embadurné de crema solar y me fui arriba. El sol iba a picar. El barco se dirigía primero a Gili T y luego a Padang Bai, y desde allí furgoneta a Kuta Beach. El trayecto hasta Gili T, muy agradable, el viento que se produce con el movimiento del barco reduce la sensación de calor. Pero cuando se para, te das cuenta de la calor que hace realmente. De ahí la importancia de echarte la crema solar, que te quemas y ni te enteras. Cuando salíamos de Gili T, una persona de la tripulación me indicó que podia permanecer en el “rooftop” pero que la maleta mejor la bajara abajo, que durante el trayecto se podia mojar con el agua que salta. Bahhh…No pensé que fuera para tanto, la podia poner detrás de mi cuerpo y ya está, el agua que salpicara me caería a mi y ademas así me refrescaba de paso 🙂

Las malas decisions hacen buenas historias…
En que momento no le hice caso a ese buen hombre.
Podía salpicar agua dijo…. pues fue como llamar a un tsunami una olita. Casi hora y media de el barco dando botes y yo dando botes con el barco. Agarrándome como podía a los filos de las balsas salvavidas que estaban en el centro del barco, e intentando cubrir con mi cuerpo el máximo de la mochila, que la coloqué entre mi cuerpo y la balsa salvavidas. No se a cuantos nudos iríamos, pero a muchos. Cualquier cosa que no estuviera bien agarrada salía disparada y ya no la veías más. No tenia buena sujeción a nada, porque mi mayor preocupación era mantener seca la mochila donde tenia el iphone y el ipad (y lo que viene siendo todas mis pertenencias). Era como si cada si cada 10 segundos te tiraran violentamente un cubo de agua encima. Por momentos lo pase mal. Tanto físicamente, porque mi posición era incomodísima, me dolía todo el cuerpo y no podia hacer nada por cambiarla. Porque si me movía corría el riesgo de coincidir con un bote del barco y que mi mochila saliera disparada. Ya había perdido un ipad en este viaje, el cupo de objetos perdidos estaba más que cubierto.
Aunque en otros momentos, no podía evitar el imaginarme desde fuera y reírme de la situación. Debía resultar gracioso verme la cara recibiendo semejante cantidad de “cubazos” de agua en la cara…!! 😀
Ibamos a tal velocidad que algunos incluso dolían 😀 Mentalmente trataba de relativizar la situación recordando a Omel cantando “Don’t worry about a thing…every little thing… Is gonna be all right”. Mis esfuerzos por mantenerlos secos valdrían la pena.
Y tras un largo y definitivamente, no cómodo viaje en barco, llegamos a Padang Bai. La maleta estaba empapada, el iphone un poco mojado (pero ha resistido como un campeón), el ipad bien porque estaba dentro de una segunda mochila mas pequeña, algunos libros mojados…pero podia haber sido mucho peor.
Serían sobre las 1430 cuando llegamos a Padang Bai, y sobre las 1530 cuando llegamos a Kuta Beach. Aquí ya había estado así que me sabia mover con soltura. Estuve preguntando en algunos “home stay” pero todos eran caros (200.000 rps) y sin AC, y muchos “fully booked”.
Me cansé de andar tirando de las maletas, y opté por la opción B. Me metí en un bar con wifi y busqué por internet: hostelworld.com, hostelbookers.com, booking.com, hostels.com, agoda.com …. Pero todo seguía siendo caro o “fully booked”. Salí con energías renovadas y seguí buscando a pie. Finalmente encontré uno con una habitación muy buena, limpia, cuarto de baño privado de lo mejorcito que había visto, AC,…. Por 250.000 rps incluyendo desayuno, conseguí rebajarlo a 200.000 rps sin desayuno, algo es algo.
Me di una ducha y no puede evitar el caer rendido en la cama por unas horas. Me levanté sobre las 20.00, salí a cenar, y como ahora no tenía sueño pues me tomé unas cervezas y acabé en el Sky Garden, recordando mis primeros días en Kuta.
El plan para el día siguiente era: alquilar moto, surfing, ir a Tannah Lot, ultimas compras. A ser posible en ese orden.
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