La noche anterior me había recogido a tiempo y pude descansar. Me levanté y alquilé una moto en la recepción del guest house por 60.000 rps (4 eur) y me fui a buscar Sanur.
Es recomendable alquilarlas donde estés durmiendo, siempre será más fácil manejar la situación en caso de que surja cualquier problema (accidente, avería, daños en la moto, etc…) que si es en un sitio donde no te conocen de nada. Siempre puedes dejarle de pagarla habitación, rompérsela… es broma… pero será más fácil negociar 🙂
El tráfico es simplemente caótico. Me atrevería a decir que incluso peor que en Tailandia. Nadie respeta nada. Solo los semáforos, los pocos que hay claro. Es la jungla. Tienes que ir con mil ojos porque te salen motos por todos lados, las lineas continuas no existen, no hay intermitentes, se usa el claxon para indicar un giro, hacia donde van a girar? ahhhhh! sorpresa!! tendrán un código que yo desconozco…. ceder el paso? Si hombre… te encuentras gente en sentido contrario…. Todo un reto llegar a tu destino ileso. Pero al final…. como todo en la vida….Te acostumbras.
Había quedado en el Mcdonald de Sanur, que no tenia ni idea de donde estaba, pero bueno ya lo encontraría. Que gracia tiene saber donde está todo? Ninguna. Tampoco podía ser tan grande Sanur, no debería ser difícil encontrarlo. Allí me encontré con Lin y ella me hizo de guía. Es una playa donde van los locales, y algunos surfers. Nada que ver con Kuta, repleta de turistas. Allí echamos la tarde, Lin es una indonesia de Jakarta, trabaja en el sector hotelero, y se ha venido a Bali ganando menos, pero por tener mejor calidad de vida. Me encanta este tipo de personas que anteponen la calidad de vida al dinero. Hablando, hablando… surgió la idea de que quizás podríamos intentar algún negocio de exportación de productos de Bali a España. Ella tiene contactos locales y la idea estaría aun muy en bruto… Pero nunca se sabe 🙂
Echamos una buena tarde de playa, Lin me contó muchas cosas sobre los locales, ella es de familia musulmana. Respetaba a su familia, pero no era musulmana practicante, lo cual le había causado problemas con algunos miembros de su familia. Me contaba como las parejas no se pueden besar en público, ni gestos de cariño, porque se lo pueden recriminar los más mayores o los más radicales. Te puede provocar problemas. Sobretodo en pueblos más pequeños.
Otro problema de conducir en moto por Bali es que muchas calles son de único sentido, por lo que para volver no es suficiente con recordar por donde has venido… Es otro camino diferente. Menos mal que Lin se ofreció a acompañarme hasta Kuta. No se si me vería cara de tonto…. aunque bueno viendo mi foto con el casco… 😀 . Pero se lo agradezco porque sino me hubiera costado la vida, y además ya era de noche. Las calles son muy parecidas unas a otras… No es para nada sencillo.
Ya en mi guesthouse, me di una ducha, salí a comer algo e hice planes para el día siguiente. Iba a ser mi último día en Kuta y tenía un par de cosas pendientes.
Tocaba visitar por la mañana la zona sur de la isla, Uluwatu y por la tarde ver el templo de Tannah Lot. Volvería a alquilarme una moto.
El día se planteaba largo así que no habría juerga, a la habitación pronto y a descansar. Mi bolsillo también lo agradecería.


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