Me levanté con tiempo para entregar la bici, desayunar y estar a las 0750 listo para coger el barco.

Mis compis de barco
El trayecto del barco fue tranquilo. Intenté dormir un poco pero no pude mucho. Ya en Bangsal me tocó esperar un rato a que llegará la furgoneta que me llevaba a Kuta. Compartí fuego con un par de chicas francesas y una danesa que también iban a Kuta. Ninguno teníamos donde dormir así que hablamos con el chófer para que nos hiciera un tour por algunos “home stay” baratos y cerca de la playa. Tras pasar por algunos bastante futres, o excesivamente caros…las francesas se quedaron en uno que estaba muy bien, pero seguía siendo caro para mi presupuesto. La danesa y yo seguimos buscando, y encontramos uno mas asequible con AC y con habitaciones disponibles. Allí me quedé.
Solté las mochilas en la habitación, comí algo en el bar del “home stay”, y me fui a descansar un poco, que apenas habia dormido.
Cuando me levanté, alquilé una moto, negocié con el tipo para pagarle solo medio día, y lo aceptó (en Kuta,Bali no quisieron…) Cogí la moto y me puse a explorar Kuta, familiarizarme con las calles, ver las playas, y una vez tuviera un plano de esta nueva ciudad en mi cabeza hacer un plan para mi estancia aquí. Nada que ver con Gili T, es un ambiente infinitamente mas relajado, la gente es increíble (los locales), te saludan, quieren hablar contigo, que te tomes una cerveza con ellos, te presentan a sus amigos, sin duda la mejor gente que me he encontrado en el viaje.

playa de Kuta
Fui a cenar algo. Allí estaba yo, metiendo la contraseña para el wifi y echándole un ojo al menú, cuando llegó una chica alemana sola, Leah. Se acercó y me preguntó si estaba cenando solo y si me importaba si compartíamos la mesa. “No problem at all, why having dinner alone when we can have it together?” Era muy simpática, y no le hacía gracia eso de comer sola. Había llegado hoy también, y había aprovechado la tarde tomando clases de surf. Era un curso de 2 días, y mañana cogían un barco para ir a otro “surf spot”, sonaba como un plan perfecto para mi y ademas haciéndolo los dos conseguiríamos un mejor precio. Ya no tenía que pensar más, Leah me había puesto el plan en bandeja.
Ella había quedado esa misma noche con los de la “surfing shop” para tomar una cerveza allí y luego ir a una fiesta, me dijo de ir con ella y así ya hacía el booking para mañana. Perfecto. La dueña era una chica australiana Stephanie que tiene una relación con un local Omel. Ambos encantadores, nos ofrecieron tomar algo allí con ellos antes de ir a la fiesta. Sacaron una guitarra y allí sentados en la puerta del negocio echamos un rato. Nos ofrecieron “Rice wine” que es lo que bebían ellos. Aunque un poco fuerte, no estaba malo. Omel me dijo si quería tocar la guitarra…. Pero por el bien de todos, era mejor que siguiera él 😀

Yo tocando la guitarra
Después de unas cervezas y otros vasos de “rice wine”, nos fuimos a la fiesta. Estuvimos allí con una pareja francesa que hoy también habían surfeado, era su última noche. Conocí a un belga que había estado un año en Granada y hablaba español perfecto, el tipo estaba un poco “colgado” 😀 , todo un personaje. Demasiados “mushrooms” decía 😀 La anécdota fue que con toda su “tajá” le dio un codazo a la botella de cerveza que Leah estaba bebiendo y ésta acabó con un labio sangrando… Nada grave, pero ella no dejó pasar la oportunidad de hacerle pasar un mal ratillo al pobre belga, e intentar sacarle una cerveza… estos alemanes… Aunque el belga resistió bien y no se la compró 😀
Otra anécdota: En el grupo del belga había dos chavales israelíes, pero cuando los locales les preguntaban, se inventaban nacionalidades, Canada, Francia…. Porque aquí son musulmanes, y los israelíes no son bien recibidos. De hecho, con pasaporte israelí no entras en Indonesia, no sabía esto… Ellos decían que tenían “otros” pasaportes, vete tu a saber…

si no te vale este, tengo otro
A la 0100 decidimos terminar con la fiesta que habíamos quedado a las 0900 para coger la marea buena.
Tocaba descansar, para estar a tope el “surfing day”.
Con Leah me iban a pasar unas cuantas anécdotas graciosas que nos harían pensar que el karma no estaba con nosotros… 😀 La primera le pasó a ella.
Ella no tenía ni idea de conducir motos, llevábamos una scooter cada uno, y para que os hagáis una idea, se la tenía arrancar yo… Bueno pues después de unas cervezas, cuando ya nos íbamos, le recuerdo como arrancar la moto, me doy la vuelta, me monto en la mia… y de repente escucho un acelerón y un golpe.
Me giro, y la veo encima de la moto a unos metros, pero otras dos motos en el suelo (estaban aparcadas, así que nadie sufrió daños). Había arrancado, no tenia el freno cogido y tiro las dos motos de delante. Tras ver que ella estaba bien, y a las motos no les había pasado nada, no me quedó otra que descojonarme de ella un rato…. 😀

Me la devolvería más adelante….
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